La responsabilidad civil puede ser contractual o extracontractual. En general, se refiere a la responsabilidad que asumimos frente a un tercero por el incumplimiento de un contrato o por una posible confusión, negligencia o falta cometida por una persona; esto le obliga a reparar o indemnizar económicamente por el daño causado.
Cuando una persona incumple sus obligaciones, ello da lugar a responsabilidad civil por vía sancionadora, debido al perjuicio causado al destinatario del deber u obligación, obligando al incumplidor a indemnizar el daño causado. A veces, además, ese incumplimiento puede constituir un ilícito civil cuando el daño causado a otras personas se debe a una negligencia.